¿Dices lo que piensas o piensas lo que dices? una pequeña reflexión sobre la comunicación


Puede parecer un tanto “rocambolesco” el título elegido para este post, pero pretendo en unas pocas líneas tratar un tema muy importante, ojo ¡¡ simplemente son reflexiones mías, la chaqueta de psicólogo la he dejado en la puerta.

Nuestra comunicación con nuestros colaboradores, clientes, jefes

 ¿Quien no se ha visto alguna vez en una situación como la siguiente? Estas hablando con un cliente, o un  colaborador tuyo, compañero, “jefe” etc…, y tienes esa sensación “rara” de escuchar por la boca de tu interlocutor un mensaje que NO tiene absolutamente nada que ver con lo que realmente “sientes” por sus gestos, por su forma de transmitirlo.

 Este problema puede tener dos vertientes

 a) Si el mensaje que escuchas de “su” boca es negativo para ti (pensemos por ejemplo en el típico mensaje de “alerta” para un comercial que no está cumpliendo claramente con su labor) pero por otro lado, el cuerpo de tu interlocutor/emisor dice todo lo contrario, estamos recibiendo por lo tanto dos “inputs” uno negativo y otro positivo .

¿que puede pasar? ¿cómo solemos reaccionar?

Puede incluso que sintamos cierta “empatía” hacia nuestro comunicador, (“me está echando la bronca, pero se que en el fondo no es una situación cómoda para el, en el fondo está conmigo, me apoya“).

Puede por lo tanto que reaccionemos positivamente, ya que esta situación me haga sentirme mal por provocar ese malestar en mi interlocutor, y al final haya un sentimiento positivo mutuo, una reacción de suma, una motivación hacia la mejora.  (un punto a tener en cuenta, cada persona es un mundo, y que duda cabe que puede haber personas que puedan “catalogar” dicha disfunción entre mensaje escuchado y recibido como una debilidad por parte del comunicador, lo cual puede ser peligroso para dicha persona, ¿liderazgo?)

Pero, ¿qué ocurre si es al contrario?

b) Escucho un mensaje positivo por parte de mi interlocutor, al mismo tiempo que “leo entrelineas” un mensaje contrario  negativo (pensemos por ejemplo en un mensaje de tranquilidad hacia un trabajador que ve su puesto de trabajo amenazado y le pide explicaciones a su responsable directo, el cual, intenta tranquilizar a dicho empleado).

La reacción normal y humana ante una situación de este tipo, es de adoptar una postura a la defensiva, ya que el mensaje positivo se ha transformado en “pura hipocresía”.

En ese momento, frases como estas pueden aparecer en la mente de la persona que escucha….:

“Mi compañero no es sincero conmigo, algo se está guardando”

“De esta persona ya no me puedo fiar”

“A saber lo que este colaborador piensa realmente y como está actuando”

“Este cliente me está mintiendo en la cara y se cree que no me entero”

etc…

Este tipo de ruptura con la persona que es nuestro interlocutor en ese momento puede derivar en una ruptura más profunda de la relación, tanto a título personal como profesional.

¿Recomendación?

Solo una, cuando entres por la puerta de tu empresa, de la de tu cliente / colaborador, etc… actúa siempre con claridad, transparencia, sinceridad, y tu me podrás decir,

¿transparencia, claridad y sinceridad en el mundo de la venta?

Pues si, sin duda, en el mundo de la venta si cabe más aún, ¿porqué? Porque actuamos fundamentalmente movidos por “relaciones” por “emociones”, y sin duda alguna, nuestros interlocutores pueden aceptar un error por nuestra parte, una mala noticia, una mala actuación, pero no un encubrimiento.

El mundo de la venta se fundamenta en lazos de confianza, es cierto que hoy en día, sobretodo en determinados sectores, el factor técnico pesa más que el factor comercial, de relación, de personas, pero fué, es, y será en el futuro, una actividad basada en las relaciones de confianza.

Por lo tanto no podemos olvidar nunca, que nuestros pensamientos, hechos y actos deben de ir de la mano.

Ya lo dice el refrán, “la mentira tiene las patas muy cortas”.

Para terminar una pequeña reflexión a modo de trabalenguas…

Piensa en ti mismo y en tu forma de actuar con tus colaboradores / clientes / compañeros, etc…

 ¿Sueles decir lo que piensas?

¿Piensas siempre lo que realmente dices?

¿Actúas según lo que piensas o según lo que dices?

¿Dices y Actúas según lo que piensas o según lo que otros dicen ?

un saludo a todos y gracias por tu atención…..por cierto…..

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Rafael Alguacil

@rafalgrol

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5 comentarios en “¿Dices lo que piensas o piensas lo que dices? una pequeña reflexión sobre la comunicación

  1. estoy totalmente de acuerdo contigo, si al final no consiguen volvernos tontos a todos con tanta maquinita, y queda alguien para poder pensar por si mismo

    1. Muchas gracias por tu comentario, nada más acertado ¡¡ y por el follow del blog ¡¡ espero que puedas encontrar otros post interesantes y sobre todo cuento con tus comentarios , siempre son bienvenidos vuestros comentarios ¡¡ Gracias de nuevo y un saludo

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